Tiempo de aburrimiento. Primera parte.


Justamente ayer reflexionaba sobre el tiempo libre que ahora tengo, y es que llevo dos meses llegando a casa antes de las 5:00 pm, y me he descubierto con demasiado "tiempo libre"... 

Toda mi vida la viví a un ritmo acelerado, desde la preparatoria con las clases por la tarde a las que me metía después de la escuela, y ni qué decir de la universidad que me apuntaba a todo proyecto académico al que me invitaban, a toda reunión, a todo lo que sea, y con en ese entonces, una pareja que consideraba que no hacer nada era de flojos, pasé los últimos 10 años de mi vida (si no es que más) con la agenda saturada... recuerdo la época en la que de mis prácticas profesionales corría a la oficina a trabajar y luego al llegar a casa encendía la computadora para seguir trabajando en la A.C. en la que estaba... es verdad que hice muchas cosas, pero, también es verdad que estaba muy estresada, y con la mente tan ocupada que no me daba cuenta de lo abrumada que me sentía, con ataques de pánico, con un relación complicada (algo violenta para ser sincera), me mantenía ocupada para no pensar en mis problemas, para no lidiar con la realidad, con MI realidad.

Con esto del minimalismo, poco a poco fui depurando principalmente cosas al inicio, aún no entendía que no solo se trataba de eso. Con el tiempo también fui sacando de mi vida a personas que me hacían daño, realciones que no me aportaban nada, sin darme cuenta, renuncié a mis negocios, me salí de mi asociación (no fue nada fácil tomar la decisión).... y terminando la universidad me mudé de ciudad. Desde que vivo aquí (CDMX), en un año me la he pasado brincando de trabajo en trabajo, tres para ser precisa, de tiempo completo, salía de casa a las 7:00 am y llegaba de nuevo a las 8:00 pm para cenar, dormir y volver a irme a la oficina... no hay mucho de decir al respecto, me la pasaba ocupada todo el día... En mi último trabajo, ni siquiera estaba en la ciudad, siempre viajando todo el mes... tan ocupada como nunca.

¡De pronto la pandemia! en marzo de este año me dejó sin trabajo y no me quedó de otra que buscar algo temporal... Por fortuna encontré algo rápidamente, de 7:30 am a 3:30 pm ... y por primera vez en mi vida, me encontraba en casa mucho antes del anochecer. Pero a pesar de que han pasado ya dos meses y medio, sigo sintiéndome como "león enjaulado" con tanto tiempo "libre"... la culpa de no tener nada que hacer me abate y la "improductividad" me desquicia, pero apenas ayer pude reflexionar al respecto... ¿realmente tengo que sentirme así?... nos enseñan a que si no haces nada, si no eres productivo estás perdiendo el tiempo. ¿Tiene algo de malo "perder el tiempo" en no hacer nada?, el minimalismo nos dice que hay que hacer espacio para dejar entrar cosas buenas... no habla solo de lo material, y tampoco se refiere ha que hay que hacer espacio para rellenarlo con más cosas... 

Pedro Campos en su libro "La vida minimal" dice que vivir ligero es (entre otras cosas) valorar los momento de descanso y aburrimiento, y hace el siguiente cuestionamiento: ¿podemos vivir mejor haciendo menos?
Vivimos en un mundo en el que todos están ocupados, pero en realidad nadie hace nada... no toleramos el aburrimiento, y nos "retacamos" de entretenimiento de cualquier tipo, redes sociales, tv, series, noticias... 

En una de mis TedXTalk sobre la actitud favoritas, Victor Küppers menciona que hay que reivindicar la pausa... ¡para no ir como pollos sin cabeza!... pero hay que hacer una pausa sana... sin culpas, sin miedos... sin rellenar espacios. 



Continuará...

 
Pameis ❤



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