Mi tiempo.


Ver a todos corriendo como locos a mi alrededor para no llegar tarde a sus trabajos, mientras yo voy con un andar tranquilo, casi meditabundo, taciturno, me da una extraña paz, una sensación de control sobre mi mente, mi tiempo, mi vida. Por eso desde hace mucho ya no duermo 5 minutos más cuando suena el despertador, que se convierten en 10, en 15. Programo mi cafetera a las 6 am y me despierto con el dulce amargo aroma del café negro, cepillo mi cabello, me tomo MI tiempo y comienzo mi travesía hacia el trabajo, mi segundo hogar. Espero paciente el colectivo, todos parecen estresados, se les hace tarde, camino con los cascos puestos, casi al ritmo de la música, el mundo parece ir más rápido, me detengo un par de minutos, me tomo MI tiempo para acariciar al gato de las estación del metro, converso con él, continúo mi camino. Al entrar a la estación, me hago a un lado para dejar pasar a la marabunta de obreros frenéticos por entrar al vagón a como de lugar, se empujan, se aplastan, gritan, se amargan el día. Me doy el lujo de esperar al siguiente, camino al vagón exclusivo para mujeres, viene casi vacío, solo con algunos rostros, tan tranquilos como el mío, sonríen de complicidad, me siento. Llego antes, saludo cortés, y me tomo MI tiempo para beber mi café en el jardín.

Pameis ❤

Comentarios